Las fracturas dentales generalmente son consecuencia de accidentes y traumatismos, aunque también en muchas ocasiones se deben a una oclusión disarmónica o traumática. Cuando se fractura algún diente es importante recibir atención inmediata, ya que las complicaciones funcionales y estéticas implicadas pueden comprometer la salud e integridad del diente.
|
Fractura de ambos dientes centrales superiores
Las fracturas dentales pueden ser coronales y radiculares. Las primeras involucran la corona del diente, es decir, la parte visible, y las segundas, a la raíz del diente. Una fractura radicular amplia puede comprometer seriamente la estabilidad y permanencia del diente dentro de su base ósea. Como regla general, entre mayor sea la extensión de la fractura, más considerables serán los daños y el riesgo para el diente y por lo tanto, más compleja su rehabilitación.
El tratamiento de las fracturas dentales depende de la extensión y localización de la fractura, pudiendo ir desde un simple recontorneado dental o una resina, hasta la rehabilitación protésica de un diente severamente dañado o perdido.
A continuación se muestra la secuencia de un caso de fractura dental coronal que se rehabilitó con resina:
CONSEJO: Si sufres una fractura dental, acude cuanto antes al dentista. Generalmente, entre menos tiempo transcurra del accidente a la rehabilitación, mejor será el pronóstico del tratamiento.