jueves, 27 de junio de 2013

Fractura Dental

Mis Dientes
Las fracturas dentales generalmente son consecuencia de accidentes y traumatismos, aunque también en muchas ocasiones se deben a una oclusión disarmónica o traumática. Cuando se fractura algún diente es importante recibir atención inmediata, ya que las complicaciones funcionales y estéticas implicadas pueden comprometer la salud e integridad del diente.





Fractura de ambos dientes centrales superiores
Las fracturas dentales pueden ser coronales y radiculares. Las primeras involucran la corona del diente, es decir, la parte visible, y las segundas, a la raíz del diente. Una fractura radicular amplia puede comprometer seriamente la estabilidad y permanencia del diente dentro de su base ósea. Como regla general, entre mayor sea la extensión de la fractura, más considerables serán los daños y el riesgo para el diente y por lo tanto, más compleja su rehabilitación.


El tratamiento de las fracturas dentales depende de la extensión y localización de la fractura, pudiendo ir desde un simple recontorneado dental o una resina, hasta la rehabilitación protésica de un diente severamente dañado o perdido.
A continuación se muestra la secuencia de un caso de fractura dental coronal que se rehabilitó con resina:
         
                                          











    
        
                               









CONSEJO: Si sufres una fractura dental, acude cuanto antes al dentista. Generalmente, entre menos tiempo transcurra del accidente a la rehabilitación, mejor será el pronóstico del tratamiento.

Avulsiones



La avulsión dentaria se da cuando un diente, conservando su integridad, sale de su alojamiento en el hueso debido a un traumatismo; es decir, el diente sale completamente de su alveolo.

Avulsion dentaria pieza #11.
Primeros auxilios para el paciente con avulsión dentaria.
  1. Asegurarse de que el diente avulsionado es un diente permanente ya que los dientes temporales no deben ser reimplantados.
  2. Mantener al paciente en calma.

  3. Buscar el diente y cogerlo por la parte de la corona, evitar tocar la raíz.
  4. Si el diente está sucio dejar correr el agua del grifo durante 10 segundos, procurando no tocar la raíz. Animar al paciente / padres a reimplantar el diente y reposicionarlo en el alveolo. Hacer morder en un pañuelo para mantenerlo en posición.

  5. Si eso no fuera posible, poner el diente en un medio de conservación adecuado (vaso de leche, suero o soluciones adecuadas al efecto). El diente puede ser transportado, también, en la boca guardándolo entre los molares o en el interior de la mejilla. Evítese guardarlo en agua.

  6. Acudir de inmediato a un centro donde puedan recibir tratamiento dental de urgencia.

Instrucciones para el paciente o los padres.

Una buena cicatrización después de una lesión a los dientes y tejidos orales depende, en gran parte, de una buena higiene oral. Es importante que los padres entiendan la importancia de una higiene correcta para el buen pronóstico del diente traumatizado. Para prevenir la acumulación de placa y restos alimenticios se sugiere cepillar los dientes con un cepillo suave después de cada comida y enjuagarse con clorhexidina 0.1% dos veces al día durante dos semanas.
Ante la aparición de posibles complicaciones como abscesos, fístulas o cambios de coloración el paciente debe ser visto, lo antes posible, por su odontopediatra.

Seguimiento.

Es importante el seguimiento del paciente que ha sufrido un traumatismo hasta que el diente permanente haya erupcionado, por lo que es importante seguir las indicaciones del odontopediatra.
En primer lugar, se realizará un primer control donde se podrá apreciar la cicatrización de las lesiones mucosas y practicará un examen clínico. En las lesiones del ligamento periodontal, se llevará a cabo un nuevo control para comprobar que no exista movilidad y que el diente se haya reposicionado.